Gehard Demetz

geharddemetz

How you reacted was right
170 x 56 x 32,5cm

Al igual que hice la semana pasada, comparto hoy con vosotros parte de la obra de Gehard Demetz, un escultor italiano que he conocido hace muy poquito gracias a tumblr.

Como podéis ver en la imagen, el tratamiento de la madera en sus esculturas llama mucho la atención, pues se construyen usando pequeños bloques de madera unidos de manera aparentemente irregular e inacabada, lo que contrasta fuertemente con el esmerado pulido de las superficies.

Los niños, que tienen ese aire inquietante de los protagonistas de El pueblo de los malditos (más la clásica que la de Carpenter), por la serenidad y la sobriedad de sus gestos, son el centro de la mirada de Demetz, quien  muestra esa visión tan extendida de que los niños son el reflejo del ser humano en su esencia más pura, tanto por su inocencia ante una realidad que desconocen y en la que están inmersos sin remedio ni voluntad, como por su tendencia innata de destruir todo lo que está a su alcance. O tal vez sea que los adultos de los últimos siglos hemos vertido en ellos nuestro miedo hacia lo desconocido, al igual que hacemos con la muerte, y que la todomonetizadora máquina hollywoodiense ha sabido dar buena cuenta de ello.

El mismo Demetz ha confesado:

“Fueron las teorías de Rudolf Steiner las que me hicieron ver a los niños de esta forma: él cuenta que hasta los seis años, los niños pueden percibir el inconsciente y sentir los impulsos que les transmiten sus antepasados. Esto convencido de que esto es así, junto con la idea de que estos niños son en principio conscientes de su propia evolución hacia la edad adulta, y tal vez lo piense así por mi propia experiencia durante ese período, que recuerdo de una manera especialmente intensa”;

aunque con estas palabras también podamos pensar que pese, o precisamente por, su genialidad, al italiano se le ha ido la olla y, además, que debe de ser muy fan de películas como Poltergeist y de la serie Entre fantasmas, como poco.

Como sea, estas figuras tan carnalmente fantasmales (otra paradoja encerrada en las esculturas de Demetz) no dejan de impresionarme por la forma tan directa y sencilla de presentarnos esa dicotomía por la que muchos han escrito parrafadas y parrafadas casi incomprensibles.

Podéis ver más abajo un vídeo-reportaje realizado con motivo de la exposición que en julio de este mismo año tuvo lugar en el Palacio de Pimentel de Valladolid.

Demetz

20111212-223602

David Keochkerian

Lighthouse of heaven II
A perfect light
The beach in the stars

 

No podía dejar de compartir esta fotografía de David Keochkerian con vosotros. La encontré ayer en tumblr y no podía dejar escapar la oportunidad de mostraros esta realidad, si bien debidamente alterada, que nos invita a soñar en nuestro propio mundo. Tal vez haya personas con algún tipo de percepción alterada que sean capaces de verla de este modo. Si no, muchas gracias a este fotógrafo, que por lo visto es francés, o al menos está afincado en tierras galas, por permitirnos entrar en un universo tan cautivador y relajante.

De hecho, me recuerda a algunos cuadros nocturnos de Van Gogh, tan serenos y perturbadores a un mismo tiempo, con ese cielo de luces imposibles y esos amarillos tan intensos, que no dan ganas más que de pasar la noche en vela para recorrerlos sin límites.

No dejéis de visitar su galería porque cada imagen te invita a adentrarte en cada sombra.