Constructo cultural I: el alma

¿Tiene hambre el alma que no se alimenta?

El alma (ese artificio

aclamado por las religiones y los psicoanalistas,

que nos han enseñado a reconocer, aunque no nos han educado a respetar),

 se nutre [principalmente] de sufrimiento.

Nunca tiene bastante.

Por otra parte,

el intelecto es el motor

que desata su verdadero potencial,

porque un alma

desfallecida

es solo un destello que a la muerte se le ha ido de las manos.

El usuario que alimente su alma

obtendrá,

sin embargo,

el más puro desencanto.

Cogito, ergo sum

Saber duele

Querer duele

Vivir mata