Lo que me hace sentir bien (I)

frío copo nieve estrella

 

Porque los lunes sirven para hacer balance de todo lo que nos ha hecho sonreír y sentirnos inmensamente felices, un ejercicio práctico para sentirse bien con la vida -aun en los tiempos que corren-.

1. Que de vez en cuando tengamos una semana con cuatro días de descanso.

2. Darle día libre al despertador.

3. Demostrar mi incapacidad congénita para comer con palillos.

4. Pasear por Madrid pese al frío (mucho frío) y la gente (muchísima gente).

5. Encontrarme por sorpresa a un amigo muy querido y pasar media hora hablando en la calle (sí, también con frío a rabiar).

6. Hacer tortilla de patatas mientras escuchamos un buen disco y pasar la noche charlando.

7. Que me abrace muy fuerte cuando tengo frío.

8. Que me acaricie el pelo cuando me estoy quedando dormida.

9. Que siempre siempre me reciba con una sonrisa.

10. Que Pepe se ponga a dos patas o abra la boca (aunque da miedo cuando lo hace) cuando me ve llegar a casa.

Y estos han sido los diez momentos que no quiero perder de esta semana.

 

 

01 TEA

01: Aunque no quieras, antes de marchar de vacaciones tendrás que leer algo de lo que ya he escrito, aunque ni siquiera sé muy bien lo que tengo entre manos. Las probabilidades se acercan casi siempre a 0. Y a 1. Todos estamos limitados a esas dos insignificantes e improbables, por otra parte, cifras.

De momento, tienes una tarjeta. La elegí porque no tenía otra mejor, quiero decir, que ninguna de las que encontré representaban nada de lo que creo que soy y por eso elegí esta, la más absurda. En Europa se imprimen cientos de miles de tarjetas sin sentido.


Podía haberte entregado cualquier otra baratija -la tarjeta de la imagen sí que me gusta, pero no te la podía enviar- que fuera más original o sorprendente, pero desde pequeña me he sentido atraída por las tarjetas que cuelgan de esos expositores multivertebrados que apenas se encuentran en España.

Tal vez no deberías seguir leyendo, sino buscar entre todas las tarjetas la que no tenga absolutamente nada que ver contigo, y empezar a viajar hasta gastarla.