Hielo

No hay nada como pedir cubitos de hielo en una gasolinera francesa y comprobar cómo te miran con cara de “¡Pero será pervertida!”.

Pues así es. No hay manera de encontrarlos, ni en supermercados ni en gasolineras. Una vez nos dieron una pista falsa sobre la ubicación de ¡una fábrica de hielo!, pero ni rastro… ni de fábricas… ni de hielo.

Cuando volví a España y entré en un supermercado, mi único objetivo era comprobar que el mundo seguía sosteniéndose sobre principios sólidos, y sí, aquí está la prueba:

Arcón cargadito de hielo para cubatas y neveritas de playa