Holy Motors

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Con un poco de retraso porque no la llegaron a proyectar en los cines locales y cada vez que hemos ido a Madrid ha sido siempre un poco justos de tiempo y con la agenda a rebosar, finalmente vimos Holy Motors, la última película de Leos Carax, que fue todo un éxito en los últimos festivales de Cannes y Sitges, pese a lo difícil que es conceptualmente, y no por otra cosa sino porque la película en cuestión no parece tratar sobre nada en absoluto, y en la actualidad parece que estamos necesitados de entender todo lo que ocurre ante nuestras narices, aunque en realidad nunca hayamos entendido nada.

Cartel-de-Holy-MotorsHoly Motors es una miscelánea de historias encadenadas, vaga y mágicamente, que deberíais ver aunque solo fuera por la belleza de las imágenes que propone y por la inquietante actuación del señor Denis Lavant (habitual de las películas de Carax, pero que también habréis podido ver en cintas de Jean-Pierre Jeunet o Kim Ki Duk, aunque su carrera se desarrolla sobre todo en las producciones galas, que no llegan con demasiada difusión a nuestras pantallas… malgré moi!), que se la podría haber hecho él solito, sin necesidad de otros actores para rellenar pantalla.

Para ser sincera, la película me cautivó desde el primer momento porque está ambientada en París, una de las ciudades que más me hacen soñar y por la que estaría paseando sin cansarme durante semanas sin un minuto de descanso, solo por el placer de verla. Porque refleja la ciudad tal como es, bonita, limpia y sin complicaciones, majestuosa sin buscarlo, como de andar por casa pero en conjuntito de Agent Provocateur.

Aquí podéis ver el tráiler, y a continuación os cuento algunas curiosidades de la película que he encontrado por la red:

Curiosidades

He descubierto hoy mientras buscaba vídeos de la película para incluirlos en el post, es que uno de los “actos” (por usar la propia terminología de la película) es una referencia de Leos Carax al cortometraje Merde, que rodó para que formara parte de la obra conjunta Tokyo! (2008), junto con los directores Michel Gondry y Bong Joon-ho (este último ni idea de quién es…). Bueno, más que una referencia, una repetición del brillante y perturbador personaje vagabundo y monstruoso de la tercera intervención de Mr. Oscar en Holy Motors, solo que llevado un poco más al extremo con un final delirante, pero sumamente poético y pictórico, en el que se contrapone a Eva Mendes, en una escena en la que curiosamente él refleja la luz, mientras que ella forma parte de las sombras, en lo que a mí me sugiere la contraposición entre la brutalidad y el sofisticación/frivolidad más extremos que se pueden dar en las personas. A continuación, el vídeo en el que podéis ver un fragmento de la secuencia de Merde:

Y si os gustó el entreacto, en el que Denis Lavant se marca una actuación instrumental con un grupo de acordeonistas, os gustará saber que se trata de una versión del tema Let my baby ride, del blues man RL Burnside:


A mí, que no soy muy aficionada a los musicales, la parte que menos me gustó fue cuando Kylie Minogue empieza a cantar en el interior de un hotel abandonado, aunque como curiosidad os contaré que, según he leído, la canción la compusieron a cuatro manos el propio Carax con la ayuda de Neil Hannon, a quien queremos mucho por aquí y que es el alma del grupo irlandés The Divine Comedy.

Y hasta aquí los comentarios, que ya me he enrollado bastante…

Ciclogénesis explosiva

Fue el tema del fin de semana sin duda. Al menos por lo que decían por la tele, porque si bien parece que en otras regiones de Europa, y muchas de España, este temporal ha hecho bastantes estragos, aquí no solo no ha dejado más que un poquito de frío, ni siquiera comparable con el que hizo la semana pasada, sino que hasta dejó un dominguito de sol. Eso sí, el vientecito no fue ninguna broma y dejó mi pelo desastroso, porque con lo fino que lo tengo me lo enreda endemoniadamente.

Eso sí, el fin de semana la gente parece que se lo tomó bastante tranquilo, por si las moscas:

Sesión en el Flamingo

El viernes fuimos al Flamingo porque Dj Un cuchillo en tu espalda, aka Dr. Love, pinchaba una sesión muy loca de temas punk, garage, rock (también español, aunque algunos no se dieran cuenta al principio… jeje), entre los que destacaron algunos clasicazos  de Jerry Lee Lewis o Chuck Berry, y se permitió hasta el lujo de pinchar un temazo de Boris Vian acompañado por Magali Noel:

ciervo redentorAunque la verdad es que aunque sonaba de puta madre al final me recogí pronto, antes de las dos, porque con este vicio mío de madrugar entre semana para llegar al curro a una hora decente soy incapaz de darlo todo los viernes y casi me quedo dormida encima de la barra. Menos mal que Pepe es un amor y por lo menos me enciende el Ciervo Redentor, que siempre es un gran estímulo para no quedarse dormida, porque tener semejante imagen ante las narices siempre da qué pensar, no le vaya a dar por salirse del camafeo de neón que contiene sus ansias de evangelizar a los perros de la noche.

Cine a precios populares

Al principio incluso intenté socializar, pero pronto quedó demostrado que no estaba para muchas historias. Eso sí, me quedo con la recomendación del sr. Juanca sobre las ofertas que tienen los jueves en los Multicines Cuadernillos (que podéis consultar semanalmente en esta página) y que consiste en que puedes ver varias películas que ya llevan alguna semana en cartelera POR SOLO 3 EUROS. Que digo yo que por este precio da igual el título por el que te decidas. Podemos volver a ir al cine por el placer de hacerlo, que siempre es un gustazo, sin tener que estar valorando escrupulosamente si merece la pena gastarse el dinero en según qué películas… Yo creo que esta semana, si no se me lía la cosa en el trabajo, igual me decido por El artista y la modelo (a las 20 h) o Las sesiones (a las 20.45 h). Además, si lo pedís os dan un cupón que os van rellenando cada vez que asistís y la décima sesión os sale gratis.

Lo peor de todo es que quedan un poco aislados de la ciudad y si no dispones de coche, pierdes toda la tarde nada más que para llegar y volver al centro comercial. Una pena que en una ciudad como Alcalá de Henares, que aspira en vano a convertirse en un referente cultural, no haya salas de cine por el centro

Sábado comodón

El sábado, previendo que la gente iba a estar igual de animada que el viernes (es decir, muy poco en general) y esperando a que por fin llegara la tormenta perfecta a nuestra excelentísima y noble aldea, decidimos mejor quedarnos en casa calentitos y sin tener que emperifollarnos para estar monérrimos (esto va más por mí que por Dr. Love, que no lo necesita): esto es, en vez de medias, faldita y camisita de tirantes, o en su defecto un vestidito ceñido y con vuelo, el uniforme fue mucho más cómodo y calentito. A los que no lo hayáis hecho ya: poned un forro polar en vuestras vidas, ¡no os arrepentiréis!

Y como los mayores placeres de la vida son precisamente los momentos sencillos que compartes con la gente a la que quieres, nuestro sábado fue simplemente maravilloso. Cenita para llevar de Casa Tang (rollitos de primavera, empanadillas din-shun [o como quiera que esto tenga que escribirse] y tallarines de verduras), el que dicen que es el mejor restaurante chino de Alcalá aunque a nosotros lo que más nos gusta es su cercanía y lo simpática que es su dueña, aunque la pobre no tenga una idea muy clara de la duración del tiempo (pidas lo que pidas, siempre te dice que tardará diez minutos, aunque todos sabemos ya que nunca son menos de veinte…). Mientras cenábamos nos pusimos la de Holy Motors, que hacía tiempo holy-motors-Denis-lavant que queríamos verla y como terminó pronto, terminamos la noche con capítulos de la temporada pasada de Cómo conocí a vuestra madre, que el año pasado nos cansamos de verla porque parece que eso no avanza ni a tiros y después de unos meses de descanso nos hemos decidido a retomarla por la simple curiosidad de ver cómo acaba, aunque tenemos la esperanza de que se acabe esta temporada…