Versailles

En mi último viaje a Francia tuve la suerte de ir ¡al fin! a visitar Versailles, aunque lo hice después de no haber dormido nada la noche anterior [una no puede colgar sus responsabilidades solo por pasear el cuerpo], con un calor de infarto y correteando de un lado para otro por esa mezcla de ansia y entusiasmo que a menudo nos invade cuando salimos del país de origen.

Lo bueno es que coincidimos con la temporada en la que encienden las fuentes y pudimos disfrutar de los jardines en todo su esplendor.

Lo malo es que dos días después Philippe Jaroussky interpretaba piezas sacras y profanas de Vivaldi, entre las que se incluía el aria del Giustino Vedrò con mio diletto, por la que siento una especial debilidad.

Y aquí tres minifotos que hice con el móvil: